martes, 15 de mayo de 2012
La viola.
Que molesto es el juego que hace nuestro cerebro cuando se nos rompe algo a lo que estamos habituados. Como cuando se va la luz. hay millones de cosas para hacer, pero nuestra mente siempre piensa en esas que necesariamente requieren de una dosis de energía eléctrica para funcionar.n
Incluso pasa con esos objetos que no utilizamos cotidianamente pero que al romperse o desaparecer resulta que muchas tareas serían más sencillas si pudiéramos usarlos.
O cuando se te corta una cuerda de la guitarra....Mi guitarra por ejemplo.
Se me cortó el viernes a la mañana. Pobre cuarta cuerda.
Dos días atrás y pareciera que hace tanto que no toco.
Todo lo que se me ocurre hacer pasa por la guitarra. Por momentos me encuentro mirando el techo. Aburrido de estar aburrido. Pensando en que hacer...pero solo se me ocurren temas que podría estar tocando en ese preciso instante. O por lo menos la guitarra me ayudaría a pasar el rato hasta que tuviera algo así como una inspiración divina y decidiera hacer algo, pienso.
Miro la billetera y como resignada a la pregunta transmite telepáticamente su mensaje repetitivo:
-"Vas a tener que esperar una semana"
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario