viernes, 5 de agosto de 2011

Zeitgest 3 - texto intro -

Mi abuela fue una persona maravillosa. Me enseñó a jugar al Monopoly. Ella entendía que el quid de la cuestión es adquirir. Acumulando todo lo que podía y, finalmente, se convertía en soberana del tablero. Y entonces, siempre me decía lo mismo. Ella me miraba y decía: "Un día aprenderás a jugar el juego.
Un verano, jugué al Monopoly casi todos los días, el día entero; Y ese verano aprendí a jugarlo.
Comprendí que la única manera de ganar, es tener una dedicación total de adquirir. Comprendí que el dinero y las posesiones eran la manera de ganar. Y al final de ese verano ya era más despiadado que mi abuela.
De tener que hacerlo, estaba dispuesto a torcer las reglas para ganar ese juego..y me senté con ella a jugar ese otoño.
Tomé todo lo que ella tenía. La vi entregar su último dólar y retirarse en total derrota. Y entonces tuvo algo más que enseñarme. Entonces ella dijo: Ahora todo eso vuelve a la caja. Todos esos hoteles y casas. Todos los ferrocarriles y empresas de servicios públicos. Toda esa propiedad y todo ese dinero maravilloso. Ahora todo eso vuelve a la caja. Nada de esto era realmente tuyo. Te entusiasmaste mucho por un tiempo. Pero esto estaba aquí mucho antes de que te sentaras a jugar y estará aquí después de que te hayas ido- los jugadores vienen - y van. Viviendas y automóviles..títulos y ropas incluso tu cuerpo. Porque el hecho es que todo lo que agarre, consuma y acumule irá a parar nuevamente a la caja y lo perderé todo. Así que tendrás que preguntarte. Cuándo finalmente consigas el ascenso definitivo, cuándo hayas hecho la adquisición definitiva, cuando compres la vivienda definitiva, cuándo tengas suficiente seguridad financiera y hayas subido la escalera del éxito hasta el peldaño más alto que puedas alcanzar...y la emoción desaparezca - y desaparecerá - ¿Entonces qué?.
¿Cuánto tienes que caminar por esta senda antes de que veas adónde conduce?. Seguramente comprendés que nunca será suficiente, así que debes preguntarte lo siguiente: ...



¿QUE IMPORTA?

jueves, 4 de agosto de 2011

El arte de la manipulación.

Los ojos fijos en el objetivo. Se mueven, sí, pero no pirden de vista su meta. Se mueven, sí, analizando cada uno de los movimientos, de los gestos, de los actos. No miran. Observan. Observan estudiando, comprendiendo, mimetizándose con el otro. Todo es parte de un plan mayor. Una gran ecuación en la que cada fragmento de información suma, resta, divide y hasta eleva exponencialmente.
Nada puede quedar al azar. Una palabra de más, un tono de voz erróneo, una palabra incorrecta sería el fracaso absoluto. Horas y horas de observación perdidas. Días y días de análisis en vano.
Paciencia es la regla principal se repite una y otra vez. Diez, cien, mil veces.
De lejos, en perfecta simbiosis con el entorno, los felinos ojos humanos recolectan información al tiempo que el super procesador de datos biológico genera infinitas micro explosiones de energía pura.
La película ya está empezada. Se repite una y otra vez aprisionada en un loop eterno. Solo un fiel observador notaría las sutiles diferencias entre una versión y la otra. Cada paquete de información nuevo cambia la historia dramáticamente.
De principio a fin se repite sin parar una y otra y otra vez. Danzando en un tiempo sin tiempo. Proyectada en lo más profundo del universo psiquis.
Sin saberlo, sin importarle, el simulacro llega a su fin. No queda mucho más para procesar.
La primera fase ah sido completada.
Cada movimiento, cada palabra, cada gesto, cada parpadeo fue analizado y ensayado hasta el cansancio.
Se prepara y espera. Agazapado cual felino esperando saltar sobre su presa.
El cronómetro llega a cero. Acabó el tiempo, debe actuar.
Salta al encuentro de su víctima danzando alegremente cada parte del plan.




Todo ha salido perfecto. Lo ha conseguido. Su presa está bajo su influencia. Pasará un tiempo hasta que su atención se pose sobre otra víctima.
Su hambre...fue saciado.